“Durante mi primer viaje a Europa con mis padres, desde mi provincia natal Jujuy, llegamos a la casa paterna de mi abuelo Antonio en Locarno, in Ticino –Suiza-.
.
Por aquel entonces yo contaba con doce añitos y mi abuelo me sacaba a conocer bares y me presentaba como “mio nipotino americano”. Después de varios días en los cuales yo siempre pedía “acqua” (agua) y mi abuelo con su vaso de blanco seco, me miró fijo y me dijo: “Ruben mai acqua, fa ruggine, prendi un bicchiere di vino” (Ruben nunca agua, oxida, toma un vaso de vino).
.
Desde entonces me fui enamorando del Merlot del Ticino, que mi abuelo fraccionaba, y que nosotros ahora producimos en Agrelo-Mendoza.”
















