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Prensa Internacional

Los mejores malbec según el New York Times

23 de Junio, 2008 | en News

Los vinos argentinos están repercutiendo en la prensa internacional. El periodista Eric Asimov del New York Times eligió junto con un grupo de especialistas los mejores Malbecs con precios por debajo de 25 dólares. Lea aquí la nota completa del especialista.

WINES OF THE TIMES

En el Nuevo Mundo, menos puede significar más

Por Eric Asimov (11 de junio de 2008)

Lo barato tiene muchas manifestaciones. Un ejemplo perfecto es lo barato de las películas de monstruos de los 50s, idea que fue retomada por Frank Zappa en una canción que incluía criaturas que parecían caniches gigantes y “cuerdas de nylon visibles anexadas a la mandíbula de una araña gigante”. Me encantaba ese tipo de “barateces”, como decía Zappa. ¿A quién no le gustan? Lo burdo y lo camp ejercían su atractivo precisamente por ser una afronta a la pomposidad y pretensión.

Yo tengo una teoría diferente de lo barato en su aplicación con respecto al vino: Con frecuencia, en las regiones del Nuevo Mundo y de manera creciente en el Viejo Mundo, los vinos tintos más caros de un productor son también los más “arreglados” – acicalados y pulidos y emanando vainilla y chocolate de roble como el exceso de maquillaje o gomina.  Alternativamente, los vinos se elaboran a partir de uvas tan excesivamente maduras que los sabores prevalecientes son los de fruta cocida o mermelada. De ambas maneras, crear un perfil de sabor para satisfacer una noción pre-concebida de cómo es un vino caro restringe cualquier sentido de pertenencia e individualidad.

Por esa razón, suelo estar más interesado en los vinos menos caros de un productor. Si uno puede atravesar ileso el terreno de los sustitutos del roble y otros trucos enológicos que apuntan a imitar a los vinos caros – “verdaderas barateces”, en el sentido de las películas de monstruos- se puede encontrar algunos vinos que ofrecen esencias simples más que copias elaboradas.

Me encanta este tipo de “baratez”. Evidencian sinceridad, más que “camp”, pero es igualmente una afronta a la pretensión, porque no se entra en el juego. Que otros gasten su dinero extra, es preferible quedarse con el vino más disfrutable.

Esa es la teoría, de todos modos. Obviamente, no todo productor es pretencioso, ni todo vino caro está trucado. Pero se sorprenderían de qué tan frecuentemente sí ocurre de ese modo.

En un esfuerzo por examinar esa parte de esta ecuación, el panel de vinos recientemente cató 25 botellas de malbec de Argentina que costaban $25 o menos cada una. Este es un terreno provechoso para explorar, ya que la moneda argentina es una de las pocas en el mundo de países productores de vino frente a la cual el dólar todavía retiene buen valor. Para la degustación, a Florence Favricant y a mí se sumaron Laura Maniec, directora de vinos y licores de B. R. Guest Restaurants y Jean-Luc Le Dû, propietario de Le Dû’s Wines en West Village.

Malbec, como indudablemente han escuchado, es la gran historia exitosa de Argentina. Llegó a Argentina en el siglo XIX proveniente de Francia, donde hoy se erige como la uva principal de Cahors y una variedad menos en Burdeos y el Loire. Sin embargo, en Argentina ha encontrado un hogar y ha devenido el vino emblemático más importante del país, que diferencia a Argentina entre otros productores del Nuevo Mundo.

Todos estuvimos satisfechos con la calidad de la enología que hallamos. Los que más nos gustaron mostraban equilibrio, vivacidad y estructura y se caracterizaban por atractivos aromas y sabores a ciruela, flores, frutos negros, menta y regaliz. Sólo unos pocos eran exagerados en cuanto a tamaño o dulzura. Jean-Luc los denominó amistosos y Florence modestos.

En cuanto a puntos negativos, hubo un cierto grado de uniformidad, aunque, paradójicamente, Laura dijo, esa es una fuente significativa de su popularidad en el ámbito de restaurantes. 

“Vendemos tanto malbec”, dijo. “Es como la carta intermedia –está a mitad de camino pero no es demasiado distintivo. A todo el mundo le gusta porque no es desagradable”.

Si eso implica una alabanza con sabor a crítica, que así sea. Pero si están buscando un vino tinto que juegue cómodamente un papel secundario y que acompañe bien las carnes a la parrilla y otros platos estivales básicos, muchos de estos malbecs económicos serían opciones adecuadas. De hecho, cuatro de los cinco vinos seleccionados como top, costaban $12 o menos, lo que de alguna manera demostró mi teoría de la baratez en un microcosmos, ya que sólo seis de los 25 vinos de la degustación se encontraron en ese rango de precios. De los 11 vinos de la degustación comercializados en $15 o menos, cinco llegaron a la lista, mientras que los cinco restantes de la lista provenían de los 14 vinos que componían la categoría adquirida entre $16 y $25.

Nuestro vino favorito, el Zagal 2004 de Hacienda del Plata, que se puede obtener por $12, fue también el de mejor valor, denso y frutado aunque muy equilibrado y estructurado, evitando los escollos demasiado comunes de la dulzura y la flacidez. Hacienda del Plata es una bodega relativamente nueva, que no conocíamos, pero el resto de nuestros top 5 incluyó nombres argentinos bastante reconocidos. El  Trapiche Broquel 2005, también a $12, desplegó encantadores aromas de violetas, lavanda, regaliz y frutos del bosque, mientras que nuestra tercera opción, el Ox Gran Reserva 2005 de Sir –adquirido en tan sólo $10- pareció, como muchos de estos vinos, pide a gritos carne a la parrilla.

Los mejores vinos argentinos, incluyendo 9 de nuestros top 10, provienen de la provincia de Mendoza al pie de la cordillera de Los Andes, que conforma una frontera natural con Chile. La excepción fue el número 7, el Grand Reserve 2004 de Graffigna, en San Juan, una zona más reconocida por la uva de mesa, pasas y vinos para brandy. El Graffigna fue vivaz y placentero, aunque su precio de $18 lo convertía en una de las botellas más caras de nuestros top 10.

El vino que más cerca estuvo de desviarse hacia la categoría de “aspirante a caro” estuvo, adecuadamente, en los $25, y fue el vino más caro que degustamos: el Mendel 2005. El problema fueron los fuertes sabores del roble transmitidos al vino a través de la crianza en barricas nuevas; afortunadamente, los sabores sólidos del vino, a regaliz y eucalipto, pudieron resistir bien al roble. No es un vino para todos los gustos, pero si no molesta un componente significativo de roble, es una buena botella.

La teoría de lo barato no siempre se aplica, pero en ocasiones es útil: me gusta aplicarla a los barberas italianos, a algunos vinos de Rioja y a veces a los californianos. Considero que funciona bastante bien con respecto a los malbecs argentinos, también, entre los cuales las botellas más caras efectivamente tienden a irse por el lado de los vinos costosos, pulidos y barnizados, de estilo internacional. Esos vinos están bien, si su gusto corre en esa dirección, pero en lo que a mí respecta, pienso que si se tiran unos cuantos colmillos y tentáculos en una de esas barricas nuevas de roble se obtiene el monstruo de película perfecto. ¡Corran!

Informe de degustación: Malbecs argentinos equilibrados, vivaces y estructurados

El mejor valor

Hacienda del Plata Mendoza Zagal 2004
$12
***
Denso, aromatic y pleno de fruta; hermosamente equilibrado y seco. (Importador: Cana Selections, Nueva York)

Trapiche Mendoza Broquel 2005
$12
***
Equilibrado y bien estructrurado con aromas de violetas, lavanda, regaliz y frutos del bosque. (Frederick Wildman & Sons, Nueva York)

Sur Mendoza Ox Gran Reserva 2005
$10
** 1/2
Amplio y tánico, aunque también puro y con sabores equilibrados de fruta y de hierbas. (Mediterranean Wine Company, Dover, N.J.)

Viña Cobos El Felino Mendoza 2006
$17
** 1/2
Equilibrado, sabores persistentes de ciruelas, regaliz y roble con aristas terrosas. (Paul Hobbs Imports, Napa, Calif.)

Catena Zapata Mendoza Alamos 2006
$11
**
Tentador y fácil de beber, con atractivos aromas de cereza, anis y ciruela. (Billington Imports, Springfield, Va.)

Pedro y Jorge Cecchin Mendoza Esencias de la Tierra 2006
$15
**
De cuerpo liviano y bien equilibrado, con aromas y sabores tranquilos y sutiles. (Southern Grapes, Wilmington, Del.)

Graffigna San Juan Grand Reserve 2004
$18
**
Vivaz y equilibrado, con sabores de cereza, frutos del bosque y regaliz. (Pernod Ricard, Purchase, N.Y.)

Mendel Mendoza 2005
$25
**
Estructurado pero con marcada presencia de roble y con sabores a regaliz y eucalipto. (Vine Connections, Sausalito, Calif.)

Familia Cassone Mendoza Obra Prima Reserva 2005
$17
**
Agradable estructura, con sabores de cereza negra y menta. (Don Cano Wine Import, Woodside, N.Y.)

Luigi Bosca Luján de Cuyo Single Vineyard 2004
$18
**
Suave pero atractivo, con sabores a cerezas ácidas y regaliz. (Testa Wines of the World, Oyster Bay, N.Y.)

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3 Comentarios » - Deje su comentario


Comments

Luchi »11 Julio 2008 @ 0:00 am |

Interesante la forma de elegir la muestra. Asi se aseguran que los vinos realmente existen

Emanuelle »11 Julio 2008 @ 0:00 am |

Es la unica manera de que el consumidor no sea engañado. porque muchas veces los vinos que salen en los ratings de revistas importantes no se encuentran en ningun.

AndreK »11 Julio 2008 @ 0:00 am |

Creo que lo bueno de esta seleccion de malbecs es el hecho que hay bodegas de todos los tamaños lo que da mas confianza al lector.

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